El momento es justo ¡AHORA!

Amigo mío, la verdad es que ¡YA!

Ya no es posible que decidas emprender algo nuevo y te aterres en la misma silla soñando con volar, día tras día.

¿Quieres volar y te sigues juntando con los que te despluman? ¿No te das cuenta que lo único breve en esta tierra somos nosotros? Si sigues mirando el reloj, siempre llegaras tarde a la vida.

Supongamos que eres feliz, con lo que tienes en tu vida, ¡muy bien!. Tienes paz, tienes tranquilidad,… bien por ti; has encontrado el “contentamiento”. Pero si hay un deseo y un hambre voraz de crecer,

¡explícame a que estás esperando!

Si dices, ¡así estoy bien!, acabas de firmar tu muerte en vida, Y si todavía sabes que no has dado el máximo y que no has quemado tus cartas

¿A qué estás esperando?

¿Al momento perfecto?, ¿al millón de euros?, ¿al socio soñado?, ¿el título?, ¿el máster?, ¿el doctorado?, ¿la aprobación de la sociedad?, …

En esta vida, importa que sepas, pero importa mucho más que haces con lo que sabes. La experiencia no se adquiere con teoría, porque si no sería como quitarte el hambre aprendiéndote el menú.

Por eso, es más importante estar dispuesto que estar preparado. Se puede estar muy preparado pero no estar dispuesto a hacer lo necesario para conseguir tus sueños; auto-sabotaje puro.

¡No tengo dinero!, ¡No tengo talento!, ¡No tengo tiempo!, ¡Nadie me apoya!, ¡No tengo amigos!, ¡Nadie me entiende!, ¡ Nadie me ayuda!, ¡ No tengo contactos!, no tengo, no tengo, no tengo,… entonces, si no tienes nada, no tienes nada que perder.

¡Hazlo!, ¿A qué tienes miedo?

¿Al éxito?, ¿Al compromiso?, o ¿Acaso crees qué no eres digno de brillar?

Lo más importante, no es cuantas cosas hayas iniciado, si no cuantas has terminado, porque terminar es mucho más importante que empezar.

Se honesto, porque somos tremendamente incongruentes, ya que no queremos conquistar nada, pero si queremos ser servidos, porque pensamos que el mundo nos debe. Pero te digo algo ¡Nada ni nadie te debe nada!

Para conquistar hay que entrar en guerra, hay que tocar la trompeta, llevarse algunos golpes, llorar en la madrugada, perder algunos compañeros en el proceso de la victoria,… La vida no es nada sencilla, y muchas veces tendrás que decir que sí, a aquello que dudas.

Hazlo de vez en cuando y veras que el precipicio tiene el propósito de hacerte saltar, o bien, enseñarte a volar.

¿De qué te sirve creerte un león si no comienzas a rugir?, ¡Ruge! o quédate como la víctima porque ¿Cómo van a creer otros en ti, si tú no empiezas a creer en ti?

¿Es qué no te das cuenta de que ese es el precio de ser diferente?, y este puede llegar a ser muy alto, pero es el precio de la dignidad, de la autenticidad del ser humano. No pienses que te has equivocado porque en la vida solo hay dos opciones, o aciertas o aprendes.

Y cuando hagas las cosas, hazlas con amor, con pasión, con paciencia, con sabiduría, con visión, con enfoque, sin temor y sin mirar atrás.

¡Prepárate!, porque no existe mejor inversión que la que haces en tu conocimiento y en tu educación.

Estudia, entiende, enfócate, discierne cada palabra, cada libro, ¡devórate el mundo!

Cada momento de tu vida debe ser un aprendizaje, donde no puedes regresar a tu casa y decir: hoy pude haber vivido sin este día, porque ese es el gran indicador para darte cuenta de que vas por el camino incorrecto.

Si quieres la victoria, debes ir a la guerra.

Todos quieren ser exitosos, hasta que se dan cuenta de que serán juzgados, señalados o enjuiciados. Criticar y opinar es sencillo y es de muchos, pero lo que es realmente de valientes y de muy pocos es el de dar ejemplo con hechos.

Muchos van a estar a tu lado siempre que no representes una amenaza para ellos e intentes superarlos. Correrán un tiempo a tu lado, hasta que intenten detenerte porque no pueden correr más a tu ritmo. Porque la gente perdona todo, menos el éxito ajeno.

Se reirán de ti, hablarán de tí, y hasta harán un listado de todo aquello que les parece que has hecho mal,… pero un día tus hechos callarán esas voces en las que tu corazón te dirá con satisfacción ¡tú te atreviste y ellos no!

Cada vez que tengas un sueño grande, te vas a meter en situaciones de conflicto, pero recuerda que la vida es un libro en blanco que se escribe con acciones y no con deseos. La vida es el libro de los hechos y no de los intentos. El verdadero éxito de la vida es morir cumpliendo tu propósito, porque aquello que no te reta, no te cambia. Equivócate por atrevido, no por precavido. Que valga la pena el riesgo.

En esta vida, que te importe más el que dirás, y no el que dirán, porque esta sociedad va a aceptarte tal y como no eres.

Amigo mío, el momento es justo ¡AHORA!

 

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