Todo depende de ti… y menos mal.

Cuando dejas de esperar a que las cosas cambien por si solas y actúas, cuando dejas de echarle la culpa a los demás de tus errores y fracasos, cuando empiezas a entender que todo depende de lo que decidas y no decidas hacer, es cuando dejas de depender de otros y empiezas a encontrarle el sentido a tu día a día. Por lo que lograr lo que te propones únicamente depende de tu esfuerzo. De hecho, no conozco a ninguna persona con verdadero éxito que no se haya dejado la piel en conseguirlo, se haya vaciado y alineado todo su potencial en su meta. No puedes concebir el éxito sin trabajo duro.

Y es aquí donde empieza la batalla en la que luchas contra ti mismo, contra nadie más. Olvídate del éxito ajeno, o mejor dicho, inspírate en el éxito de otros, pero obsesiónate con el tuyo. Estás pilotando tu propio avión, fija bien tu ruta y olvídate del resto de aviones. Vivirás más tranquilo y acabarás llegando más lejos.

Lo que si te puedo decir, es que no dejes pasar la oportunidad de hacer algo grande, algo que pueda marcar un antes y un después en tu vida. Como dice la cita de William George Ward “Las oportunidades son como los amaneceres. Si uno espera demasiado para ir a verlo, se lo pierde”. Así que no hay tiempo que perder. Piensa en la vida que quieres vivir, no la que otros quieren que vivas, en cual será tu legado, en lo que te gustaría dejarle al mundo o cómo te gustaría ser recordado. Te digo, la oportunidad se va con el que sea más rápido, no con el que está más seguro.

Así que hazte un favor, al menos inténtalo. Prueba, fracasa, corrige y triunfa. Ésa es la secuencia de acciones para hackear tu éxito. No intentarlo si que sería un fracaso. Así que ánimo, vivir para intentarlo ya es puro éxito.

Y no estoy hablando de hacer cosas a lo grande, sino de hacer grandes cosas.

Decídelo tú y vive tu éxito.

@EmilioT1978 #MovimientoChangeSchool

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